Nuestro amor ha sido un viaje de idas y vueltas. La vida nos puso caminos separados, rodeos inesperados, rutas que parecían no encontrarse nunca. Nos perdimos un tiempo —el necesario— para entender que, tarde o temprano, siempre seremos el destino del otro.
Por más bifurcado que parezca el mapa, nuestra historia siempre converge en el mismo punto: nosotros.
Hemos demostrado que somos grandes socios en el trabajo, construyendo logros profesionales que nos llenan de orgullo. Pero nuestro proyecto más importante, el que siempre soñamos, es formalizar nuestra vida juntos. Ser socios, pero esta vez para siempre.
— Por eso, queremos que seas testigo de este sí.